ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) En un escenario de ingresos fiscales a la baja y con la mirada puesta en las metas del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Poder Ejecutivo instruyó a todos los ministerios a acelerar el recorte del gasto público. La medida busca compensar una recaudación tributaria que no logra repuntar y que ya acumula ocho meses de retroceso sostenido.
Desde el entorno oficial confirmaron que la Casa Rosada ya fijó la nueva hoja de ruta presupuestaria para el gabinete. El esquema de ahorro es agresivo: se aplicará un recorte extra del 2% en el gasto corriente y una poda drástica del 20% en el gasto de capital, que afecta directamente a la infraestructura y proyectos de inversión.
«La motosierra sigue», deslizaron fuentes gubernamentales, ratificando que el plan de austeridad no tiene marcha atrás. Hasta el primer trimestre, el ajuste ya se sentía con fuerza en áreas sensibles como las transferencias a las provincias, los salarios públicos y la obra pública, que registró una caída superior al 3%.
El Gobierno nacional no solo batalla contra la baja recaudación, sino también contra las presiones en el Congreso. Proyectos como el financiamiento universitario y diversas reformas laborales son vistos con lupa por el equipo económico, ya que podrían comprometer la meta de un superávit primario del 2,2% acordado con el organismo que conduce Kristalina Georgieva.
