ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, fueron los protagonistas de una presentación clave ante inversores internacionales en Washington. En un clima de expectativas por el futuro de la deuda y el cepo, los funcionarios reafirmaron que la hoja de ruta oficial no sufrirá alteraciones y que el objetivo final es la competitividad mediante reformas de fondo.
Durante su exposición, Caputo fue tajante respecto a la estrategia del Gobierno: “La prioridad es reducir el costo argentino”. Según detalló el jefe de la cartera económica, el plan se apoya en tres pilares fundamentales: la baja de impuestos, la desregulación de la economía y la optimización de la logística. Además, el ministro destacó que el nuevo escenario político tras las elecciones de medio término, con un Congreso más afín, permitirá acelerar el envío de leyes reformistas.
Caputo buscó diferenciar la gestión actual de las recetas del pasado. “Necesitamos ser competitivos, pero lo estamos haciendo bajando impuestos y no mediante mega devaluaciones para ocultar la falta de productividad”, sentenció. Por su parte, Santiago Bausili defendió la estabilidad del régimen cambiario actual, asegurando que la volatilidad ha mermado y que las tasas de interés muestran un camino descendente.
En cuanto a las reservas, el titular del BCRA destacó que se encuentran cerca de los US$ 6.000 millones y subrayó que la solidez del programa económico permitió al país resistir los shocks externos sin desviarse de la meta inflacionaria.
En paralelo a la cumbre, surgió una noticia que llevó alivio a los despachos oficiales: el Banco Mundial confirmó que trabaja en una garantía de hasta US$ 2.000 millones. Este respaldo financiero tiene como fin ayudar a la Argentina a refinanciar su deuda y reducir los costos de financiamiento, facilitando el regreso paulatino al mercado de crédito privado.
