La causa por supuesto enriquecimiento ilícito que investiga el exponencial crecimiento patrimonial de Manuel Adorni avanza y la situación del Jefe de Gabinete de ministros de la Nación se complica día a día. El lunes fue el turno de declarar como testigos ante el fiscal federal Gerardo Pollicita de Natalia Rucci y Marcelo Trimacrhi, responsables de la inmobiliaria que intervino en la operación de compra del lujos departamento que Adorni posee en el barrio porteño de Caballito.
Según detallaron, el departamento había sido remodelado, lo que incrementaba su valor de mercado. Además, Rucci calificó como “poco frecuente” la modalidad de pago acordada: 12 cuotas sin interés, una práctica inusual dentro del sector inmobiliario.
En su declaración, la martillera pública también aclaró que no participó en la hipoteca asociada a la operación. No obstante, señaló que ofreció la propiedad al hijo de una de las mujeres involucradas en la compraventa, Pablo Feijoo, quien le respondió que “ya tenía un interesado”.
De acuerdo con la investigación, Feijoo habría actuado como nexo entre las partes —su madre, otra jubilada y Adorni— y habría coordinado la operación, que se escrituró por 230 mil dólares. El esquema de pago incluyó 30 mil dólares en efectivo y 200 mil dólares financiados en cuotas sin interés, con vencimiento previsto para noviembre de este año.
