SALTA (Redacción Voces Críticas) La preocupación se instaló en un sector de Tartagal luego de que vecinos denunciaran un fuerte olor a gas en la zona del gasoducto. El episodio generó temor entre las familias y volvió a poner en el centro de la escena la gestión de Franco Hernández Berni, cuestionada por la falta de respuestas ante situaciones que afectan directamente a la comunidad.
El alerta surgió tras múltiples llamados de vecinos que advertían sobre una posible pérdida. Al llegar al lugar, el olor era claramente perceptible, lo que incrementó la preocupación y obligó a la presencia de personal técnico para verificar la situación.
Desde la empresa Transportadora de Gas del Norte (TGN), uno de los responsables explicó que no existe ninguna fuga ni caño pinchado. Según detallaron, el olor se debe a trabajos recientes realizados por GASNOR, donde se utilizó mercaptano —una sustancia que se agrega al gas para poder detectarlo— y que puede permanecer en el ambiente durante algunos días.

A pesar de la explicación técnica, el malestar de los vecinos no cesa. La falta de información previa y la ausencia de respuestas claras por parte del municipio alimentaron la incertidumbre en un contexto donde el miedo a una posible explosión o accidente no es menor.
Una vez más, Tartagal queda expuesta a situaciones que generan alarma social sin una reacción rápida de las autoridades locales. En medio de una gestión cada vez más cuestionada, el episodio del gas vuelve a dejar en evidencia la desconexión entre el municipio y las preocupaciones reales de los vecinos.
