SALTA (Redacción Voces Críticas) La provincia de Salta se tiñó por completo de celeste y blanco en las últimas horas. En medio de un clima de altísima expectativa por el presente de la Selección Argentina, las calles del centro salteño vivieron un verdadero desborde de fanáticos que salieron en masa a conseguir cotillón para los próximos compromisos del equipo de Lionel Scaloni. El objeto estrella de la jornada, que trepó rápidamente al tope de las ventas, fue la vuvuzela.

Grandes y chicos hicieron largas colas en los cotillones y locales de regalería de la capital provincial, transformando el paisaje urbano con camisetas oficiales, banderas y gorros. La demanda de estos instrumentos plásticos de viento se disparó de manera vertical de cara a la etapa eliminatoria del Mundial 2026, donde un paso en falso te deja afuera y el aliento de la gente se vuelve fundamental.

El fenómeno de las vuvuzelas, aquel ruidoso invento que se volvió masivo a nivel global durante el Mundial de Sudáfrica 2010, regresó con todo al norte argentino para convertirse en la herramienta preferida de los hinchas a la hora de descargar la tensión y musicalizar los festejos.

A medida que el torneo ingresa en su zona más caliente y de mayor nerviosismo, el comercio local celebra el impacto económico de esta inyección de optimismo futbolero, impulsado por una hinchada salteña que ya demostró que, cuando juega la Albiceleste, no repara en gastos para hacer sentir su apoyo. Informa Voces Críticas

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