La crisis migratoria desatada en Ceuta, luego del ingreso masivo de personas desde Marruecos, no solo provocó un fuerte impacto político dentro de la Unión Europea, sino que también comenzó a generar repercusiones en la Argentina. En las últimas horas trascendió que el Gobierno de Javier Milei sigue de cerca la evolución del conflicto y mantiene bajo análisis el escenario, aunque por el momento no hay definiciones sobre nuevas medidas.
Según publicó Infobae, en la Casa Rosada reconocieron que Javier Milei sigue con atención la situación en Ceuta y no descartaron que, a futuro, puedan evaluarse nuevas modificaciones en la política migratoria argentina. Ante la consulta sobre esa posibilidad, una fuente del Poder Ejecutivo respondió: «Lo estamos monitoreando».
En los últimos días, Milei compartió en su cuenta de X distintas publicaciones de referentes libertarios sobre la situación. Entre ellas se destacó un extenso análisis del director ejecutivo de la Fundación Faro, Agustín Laje, quien responsabilizó a «los globalistas al frente de la Unión Europea», además de cuestionar a la «industria de las ONG», la «ideología multicultural» y el «wokismo», al que definió como un «complejo de culpa autoinducido» que, según su interpretación, favorece las políticas de fronteras abiertas.
Las versiones sobre posibles cambios surgieron pocos días después de que el Gobierno nacional oficializara un nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia que habilita impedir el ingreso y expulsar del país a extranjeros que promuevan mensajes de odio, discriminación o violencia contra la Argentina o sus ciudadanos, además de quienes ultrajen símbolos patrios.
