El peronismo busca dejar atrás la profunda crisis interna en que se sumió en los dos últimos años y busca vías de diálogo para confluir hacia un nuevo camino de unicdad de cara a las elecciones presidenciales del próximo año. En ese sentido el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; el diputado nacional y referente de La Cámpora, Máximo Kirchner y el ex ministro de Economía y ex candidato presidencial, Sergio Massa, se reunieron, junto con otros cuatro gobernadores y los presidentes de los bloques del peronismo en ambas cámaras del Congreso para intentar acercar posiciones.

Y siguió: «les agradecí lo que hicieron la semana pasada, el esfuerzo conjunto de cada uno, cada uno aportando con su granito de arena» para lograr el contundente rechazo a la ley de extranjerización de tierras que impulsaba el gobierno de Javier Milei.

«Y con Germán (Martínez) dijimos que era el momento de juntarlos», sentenció.

El cónclave entre los distintos sectores del peronismo tuvo lugar en el hotel Emperador del barrio de Retiro y se extendió por más de tres horas. La convocatoria no se hizo pública y tampoco tuvo registro fotográfico. El objetivo central fue articular posiciones para frenar la gran obsesión del Gobierno nacional: la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Tras la fallida sesión de la semana pasada, la Casa Rosada puso todas sus energías a disposición de un segundo mandato de Milei y estableció como prioridad avanzar con la reforma electoral. El éxito de esa maniobra significaría fragmentar la oferta opositora y quitarle al peronismo una herramienta para dirimir sus diferencias internas.

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