SALTA (Redacción Voces Críticas) La pretendida unidad de La Libertad Avanza en Salta vuelve a quedar seriamente cuestionada. Esta vez, el golpe llegó desde el propio espacio: el concejal Rodrigo Quinteros apuntó directamente contra la senadora Emilia Orozco y advirtió que su forma de hacer política podría terminar perjudicando al mismo Gobierno nacional que los libertarios salteños dicen defender.

“Creo que hoy en día la senadora le está complicando las votaciones claves al Gobierno nacional con estas cuestiones, donde parece hacer que todo gira en torno de ella”, disparó Quinteros. La declaración deja a Orozco en una posición incómoda: el cuestionamiento ya no proviene de un adversario político, sino de un dirigente identificado con el propio espacio libertario.

El concejal también puso el foco sobre uno de los principales argumentos utilizados por sectores de LLA en Salta: la negativa a construir cualquier instancia de diálogo con el gobernador Gustavo Sáenz. Para Quinteros, cerrarse de antemano a conversar con la Provincia no representa firmeza política, sino todo lo contrario. “Se está encerrando y encasillando en una cuestión personal y en un capricho que no va con lo que hace el Gobierno nacional”, cuestionó.

La crítica deja expuesta una contradicción difícil de disimular para los libertarios salteños. Mientras algunos dirigentes locales intentan instalar una confrontación permanente con Sáenz, el propio Gobierno nacional necesita acuerdos políticos e institucionales con las provincias para avanzar con parte de su agenda. Quinteros incluso recordó la importancia que tuvieron los gobernadores para conseguir acompañamientos legislativos en el Congreso.

“El que dice que no hay diálogo es porque no tiene la capacidad política, o la capacidad de poder sentarse y tratar de llevar alguna cuestión de practicidad”, profundizó el concejal. La frase representa otro golpe para una conducción libertaria provincial que busca mostrarse fortalecida, pero que acumula cuestionamientos internos sobre su capacidad para construir políticamente más allá de la confrontación.

Las palabras de Quinteros se suman así a un escenario cada vez más incómodo para Orozco y LLA Salta. Mientras Gustavo Sáenz sostiene el diálogo institucional con Nación y prioriza acuerdos vinculados con los intereses provinciales, los libertarios continúan discutiendo puertas adentro quién conduce, quién representa verdaderamente al espacio y hasta dónde debe llegar el enfrentamiento. Una interna que ya dejó de ser un rumor y que ahora son los propios dirigentes libertarios quienes se encargan de hacer pública.

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