SALTA (Redacción Voces Críticas) El rector de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), Miguel Nina, habló tras el nuevo fallo judicial favorable a las universidades públicas por la Ley de Financiamiento Universitario y respondió a las críticas por el perfil de la institución durante el conflicto. En ese contexto, aseguró que la UNSa no se negó a firmar el amparo impulsado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y ratificó su respaldo al reclamo por los recursos destinados al sistema universitario.
Al explicar por qué la universidad no quedó incorporada a la presentación judicial, Miguel Nina señaló que inicialmente se había acordado que el CIN representaría a las instituciones universitarias. Posteriormente, se solicitó que cada casa de estudios emitiera un mandato propio, un procedimiento que en la UNSa debía pasar por el Consejo Superior. “No nos hemos negado a firmar”, afirmó, y explicó que la urgencia del trámite impidió completar el proceso a tiempo, una situación que, según indicó, también afectó a otras universidades.
El rector rechazó que esta situación implique una falta de acompañamiento al reclamo universitario y sostuvo que la UNSa participó de las acciones institucionales promovidas por el CIN. Además, respondió a los cuestionamientos por su escasa presencia en movilizaciones y defendió una estrategia basada en las propuestas y el diálogo institucional. “La gestión eligió el camino de las propuestas, no el de las marchas ni los paros”, expresó, al reconocer que no es partidario de esas medidas de protesta.
En relación con el financiamiento universitario, Miguel Nina advirtió que la institución atraviesa un escenario presupuestario complejo, con un importante atraso salarial para docentes y no docentes. Según los cálculos que presentó, la diferencia entre la inflación acumulada y los aumentos salariales rondaría el 33%. Como ejemplo, indicó que un profesor titular debería percibir un salario básico cercano a los 1.650.000 pesos, mientras que en agosto cobró aproximadamente 1.000.948 pesos.

