Javier Milei encabezó este lunes una nueva reunión de Gabinete en Casa Rosada en medio del mutismo que atraviesa a todo su gobierno en torno a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. “No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad”, sostuvo el mandatario a su equipo. Asimismo, afirmó que “cambiar el rumbo para ganar elecciones es inmoral, injusto, un error técnico y una grave afrenta a la credibilidad y reputación que se creó en estos años”. Y agregó que “no se hace grande a la Argentina nuevamente con la trampa o la viveza criolla

“por primera vez los argentinos tendrán la posibilidad de elegir entre el partido de la libertad y la prosperidad versus el partido del Estado con todo su pasado por delante”.

Milei sigue sin reconocer el triunfo de Lula a quien atacó públicamente en reiteradas oportunidades al punto que provocó el retiro del embajador y el deterioro del vínculo diplomático hasta reducirlo a su mínima expresión con el principal socio comercial de la Argentina.

El encuentro en Casa Rosada llegó así después de una elección que alteró las expectativas de La Libertad Avanza que daba por descontado el tirunfo del ultraderechista Flávio Bolsonaro. En el Gobierno conviven distintas lecturas sobre el triunfo del líder del Partido de los Trabajadores (PT). Mientras algunos funcionarios consideran que el resultado puede fortalecer el vínculo directo de Milei con Donald Trump, otros advierten que la derrota del candidato de la derecha brasileña podría darle impulso al peronismo argentino de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

El domingo, mientras seguía el desarrollo del balotaje desde la Quinta de Olivos, Milei compartió publicaciones que ponían en duda la transparencia de los comicios y denunciaban supuestas irregularidades vinculadas con la extensión del horario de votación. Tras conocerse el resultado, no publicó un saludo al presidente electo.

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