SALTA (Redacción Voces Críticas) En medio de la creciente preocupación por las amenazas en establecimientos educativos de Salta, Laura Cartuccia puso el foco en el rol de las familias y lanzó una fuerte reflexión: la violencia no comienza en la escuela, sino muchas veces en el silencio dentro del hogar. La dirigente sostuvo que estos episodios son señales de alerta que no deben ser ignoradas.
Cartuccia consideró que lo que ocurre en los colegios refleja problemáticas más profundas. Según planteó, cuando un niño o adolescente no encuentra espacios para expresarse en su casa, termina manifestándolo de otras formas, incluso mediante conductas violentas o mensajes extremos.
En ese sentido, insistió en la necesidad de cambiar el enfoque en la crianza. Señaló que no alcanza con preguntar por el rendimiento escolar, sino que es clave indagar en lo emocional. Desde su mirada, conocer cómo se sienten los chicos en su día a día puede marcar la diferencia para prevenir situaciones críticas.

La legisladora también se refirió al contexto actual en las escuelas, donde se han registrado amenazas reiteradas, incluso con medidas restrictivas como el control de pertenencias. Frente a esto, consideró que si bien pueden evaluarse herramientas de seguridad, el eje debe estar puesto en la prevención desde el ámbito familiar.
Finalmente, remarcó que la escuela cumple un rol educativo, pero es el hogar el que forma. Por eso, llamó a madres, padres y adultos responsables a involucrarse activamente, generar espacios de diálogo y reconstruir ese vínculo que permita contener a los chicos antes de que la violencia aparezca como única forma de expresión.
