ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) El Gobierno nacional ingresó en la etapa final del cronograma de pagos para cancelar el tramo activado del swap de monedas con el Banco Popular de China, una operación clave que el Banco Central (BCRA) prevé terminar a mediados de este año. Sin embargo, la Casa Rosada mantiene bajo estricto hermetismo y posterga la definición sobre qué pasará con el acuerdo marco general, cuyo vencimiento operará el próximo 6 de agosto de 2026.

Fuentes oficiales confirmaron que el esquema de devolución de los yuanes efectivamente utilizados avanza según lo previsto, como parte del plan oficial para sanear el balance de la autoridad monetaria y normalizar las reservas. La distinción técnica en los despachos oficiales es central: una cosa es pagar los yuanes que se gastaron (el tramo activado) y otra muy distinta es dar de baja la línea de asistencia contingente completa, que asciende a un total de CNY 130.000 millones (unos US$ 19.000 millones).

Los últimos estados contables de la autoridad monetaria reflejan el fuerte avance de esta desmonetización:

¿Qué pasa si en agosto no se renueva el contrato general? Desde el entorno oficial aclaran que no implicaría tener que desembolsar los US$ 19.000 millones totales de forma inmediata, sino que representaría la pérdida de una línea de liquidez disponible y un cambio contable en la composición de las reservas brutas del país. Mientras en la Casa Rosada aseguran no ver objeciones para la prórroga, el Palacio de Hacienda y el BCRA prefieren llamarse a silencio y evaluar la conveniencia política y financiera.

El BCRA ya hizo uso de esa ventanilla: entre octubre y diciembre del año pasado tomó US$ 2.500 millones a cambio de pesos, devolviendo el total del dinero antes del cierre del ejercicio con un pago de US$ 17,7 millones en intereses al Tesoro norteamericano.

Voces Críticas