SALTA (Redacción Voces Críticas) La presentación oficial de la Serenata a Tartagal dejó mucho más que anuncios artísticos. La postal política de la jornada fue contundente: Franco Hernández Berni apareció sin el acompañamiento de ninguna autoridad provincial. No estuvo el gobernador Gustavo Sáenz, tampoco el vicegobernador Antonio Marocco, ni la ministra de Turismo, Manuela Arancibia, ni funcionarios de primera línea del Ejecutivo salteño.
La imagen tomó aún más fuerza apenas horas después de que el secretario de Gobierno municipal, Ernesto Restom, responsabilizara públicamente a la Provincia por las dificultades financieras que atraviesa Tartagal, en medio de protestas de trabajadores municipales por salarios adeudados. Mientras crecen los reclamos internos, desde la gestión de Franco Hernández Berni eligieron volver a apuntar hacia afuera.
Según pudo saber Voces Críticas, distintos funcionarios provinciales se comunicaron con este medio para manifestar su profundo malestar por la postura adoptada por el gabinete municipal. Las fuentes coincidieron en señalar que Tartagal recibe asistencia permanente de la Provincia en materia económica, institucional y operativa, por lo que consideran injustificadas las constantes críticas que surgen desde el entorno del intendente.
«La sensación es que cuando necesitan respaldo aparecen las fotos, los abrazos y los elogios al gobernador Gustavo Sáenz, pero cuando llegan los problemas económicos buscan responsabilizar a la Provincia», señalaron fuentes consultadas por este medio. La frase resume el clima que hoy predomina en distintos despachos oficiales.
La ausencia de referentes provinciales en la presentación de la Serenata fue interpretada por muchos como una señal política difícil de ignorar. Sobre todo porque se produjo en medio de una semana marcada por conflictos salariales, protestas frente al municipio y declaraciones que volvieron a tensar una relación que ya no atraviesa su mejor momento.
