ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La tensión entre La Libertad Avanza (LLA) y sus socios parlamentarios más cercanos alcanzó un nuevo pico en el Senado. El presidente de la bancada del PRO, el misionero Martín Göerling Lara, confirmó que presentará un proyecto de interpelación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con la intención de someterlo a votación sobre tablas en la sesión de este jueves, una maniobra que requiere una mayoría agravada de dos tercios.
«Yo mañana voy a pedir que se vote por dos tercios la interpelación al ministro jefe de gabinete», lanzó Göerling en declaraciones radiales, argumentando que simplemente está cumpliendo con lo anticipado. «Dije que iba a acompañar la interpelación, esperemos que venga el 2 de julio a ser interpelado», remató el legislador alineado con Mauricio Macri.
Sin embargo, interpretando la jugada de Bullrich como un desafío a la mesa chica de Karina Milei, Adorni publicó un mensaje en la red social X asegurando que estaba a entera disposición del Senado si decidían convocarlo. La «bravuconada» —como la definieron en los pasillos del Congreso— cayó como una bomba en el propio bloque libertario y dinamitó el trabajo de contención que venían haciendo sus aliados. «Tiene la compulsión de salir a decir cosas que ni los goles de Messi pueden tapar», despotricaron cerca de Bullrich.
La jugada de Göerling pone a prueba el blindaje legislativo del Gobierno. Para frenar la interpelación, el oficialismo necesita asegurarse el «tercio de bloqueo» (25 senadores). El cálculo matemático mantiene en vilo a la Casa Rosada.
