ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La Confederación General del Trabajo (CGT) formalizó el inicio de una nueva estrategia frente al rumbo económico del Poder Ejecutivo, aunque el resultado de la cumbre interna dejó sabor a poco en las bases más combativas. Luego del encuentro del Consejo Directivo en la sede histórica de la calle Azopardo, la conducción cegetista adelantó que construirá un plan de acción escalonado que decantará en una huelga nacional y una marcha federal. Sin embargo, optaron por el hermetismo y decidieron no fijar un día específico en el calendario para llevar adelante las medidas de fuerza.
La previa del encuentro estuvo marcada por la presión de distintos núcleos gremiales que exigían un paro total de actividades por 36 horas, mientras que otras terminales impulsaban protestas intermitentes por sectores. Finalmente, la cúpula se inclinó por una metodología de conflictividad progresiva. Los voceros de la central aclararon que el objetivo es estructurar un reclamo amplio que abarque desde la situación de los pasivos y el financiamiento educativo hasta la defensa de las instituciones sindicales y los fondos de las obras sociales.
El malestar del arco sindical se profundizó tras la reglamentación de los cambios en la legislación laboral. En conferencia de prensa, el triunvirato cegetista ratificó el reclamo ante el fuero Contencioso Administrativo para que se declare la inconstitucionalidad de más de 80 artículos de la normativa. Según la visión gremial, la demora de los tribunales en dictaminar genera un escenario de fuerte incertidumbre jurídica para el sector privado, argumentando que la ley terminará siendo invalidada por los magistrados, una perspectiva que contrasta con el optimismo del oficialismo.
Otro foco de preocupación en las deliberaciones fue el intento oficial de abrir la discusión de los convenios colectivos vigentes. Frente a este panorama, se constató que las organizaciones sindicales damnificadas están canalizando sus reclamos de forma individual en los tribunales, lo que anticipa un escenario de alta litigiosidad en las próximas paritarias sectoriales.
Los dirigentes indicaron que el propósito de este programa es establecer un piso de condiciones básicas para cualquier postulante que pretenda el respaldo del movimiento obrero organizado, impidiendo que se vulneren los derechos laborales vigentes. El mensaje hacia el interior del peronismo tiene destinatarios claros: busca marcar la cancha a la dirigencia del PJ y, de manera particular, a aquellos mandatarios provinciales de signo opositor que acompañaron con sus legisladores las iniciativas legislativas impulsadas por el oficialismo. Informa Voces Críticas
